


@Laura S. Lara - 30/07/2010
Érase una vez una región cubierta de huertas, ciruelos y manzanos que, con el paso de los años, se convirtió en una tierra de viñedos donde el lujo se pone al servicio de la relajación. Hablamos de Sebastopol, una ciudad californiana al norte de San Francisco, lugar de reposo de aquellos que se alejan de la civilización en busca de paz, en la que se sitúa una vivienda de ensueño rodeada de bosques y diseñada únicamente para el bienestar. (Ver imágenes)
Lo que antaño no era más que una zona comercial pequeña para los granjeros de la región agrícola circundante, creció notablemente tras ‘la fiebre del oro’ de 1850, convirtiéndose en la zona más fértil de los valles de California y, a día de hoy, en un auténtico paraíso forestal perfecto para tomarse un respiro lejos de la ciudad. Vivir rodeados de tranquilidad y sin que nos falte nada es lo que propone esta casa de grandes ventanales desde los que se divisa un espectacular paisaje boscoso. Diseñada por el estudio de arquitectura Turnbull Griffin Haesloop, permite disfrutar de la vida con los cinco sentidos, en pleno corazón de un bosque lleno de secuoyas, pinos y helechos.
Según la página web Idealista.com, sin más compañía que la propia naturaleza se erige esta casa de sólo 158 metros cuadrados, pero que gana en espacio y luz gracias a las inmensas ventanas que la rodean. En cada extremo de la casa hay una puerta que conduce, por un lado, a una elegante piscina completamente adaptada al entorno, y por otro al garaje.
El exterior está revestido de madera de cedro rematado con una cubierta de metal. En el interior, el techo es de madera de abeto. Asimismo, la residencia dispone de un dormitorio con impresionantes vistas a la montaña, un original baño desde el que disfrutar de la naturaleza y un salón muy luminoso con chimenea. Sin embargo, tendremos que seguir soñando con este edén que haría las mieles del Oso Yogui y su inseparable amigo Bubu. Y es que, desafortunadamente, la casa no está en venta.
MÁS NOTICIAS