
@Vanitatis.com - 13/05/2010
¿Se imagina la energía más saludable del sol, encapsulada? Pues sí, existe. Científicos japoneses han conseguido emular la energía infrarroja más saludable del astro rey, en un material único que proporciona notables beneficios al organismo. La fibra photón -aleación de platino, titanio y aluminio- se aplica en múltiples productos relacionados con el confort, el descanso y la rehabilitación, especialmente de deportistas (colchones, edredones, almohadas, camisetas, rodilleras...).
Las posibilidades de este material se potencian aún más con calor en una cámara individual de diseño vanguardista. Se trata de la cápsula Photón, que produce un agradable calor seco que ayuda a eliminar toxinas a través de la transpiración, a combatir la ansiedad, el estrés, el insomnio y la hipertensión. Además, activa la circulación linfática y sanguínea, reduce los dolores articulares y musculares, hidrata la piel y es un complemento de tratamientos corporales contra la obesidad y la celulitis. Aunque existen varios productos similares que emplean técnicas similares, esta cápsula es la más representativa y puede encontrarse en determinados spas y centros de estética.
Toda esta tecnología avala la tesis de aquellos que, desde hace siglos, mantienen que el cuerpo humano también adquiere la salud y la enfermedad en el intercambio de energías con su entorno. En Japón (país de origen del photón), por ejemplo, son fieles a esta energía que suena a futurista.
“La cápsula Photón proporciona tantos beneficios que, según he podido corroborar a lo largo de los últimos años, se podría escribir un libro: como coadyuvante en dietas de adelgazamiento, para eliminar toxinas, combatir la ansiedad, la tensión y hasta la hipertensión; es relajante y antiinflamatorio; muchos deportistas lo usan para aliviar dolores musculares…Y lo mejor de todo esto es que sus efectos están demostrado por estudios científicos”, comenta Remedios Peñafiel, de Salus Center, centro médico estético pionero en la introducción de esta técnica en nuestro país. (Modesto Lafuente, 46, Bajo)
La cápsula consiste en una cómoda cámara que se cierra dejando fuera la cabeza, lo que evita cualquier sensación de agobio, y produce un agradable calor seco que ayuda a eliminar toxinas a través de la transpiración pero sin alcanzar las elevadas temperaturas de una sauna común.
La comúnmente llamada photonterapia tiene muchas propiedades. La principal de todas es que mejora la actividad celular del organismo al tiempo que se está profundamente descansado y relajado. Únicamente está contraindicado en personas con prótesis mecánicas, epilepsia, afecciones en el corazón y procesos infecciosos. El primer día de terapia se inicia con una sesión de 30 minutos a 38º y en posteriores sesiones alternas se puede alcanzar hasta 42º. Después de cada uso se desinfecta la cápsula con un producto inodoro.
El principio físico que determina la eficacia de la fibra photón es muy similar a la onda corta, los ultrasonidos o la hipertermia tradicional, pero la ventaja de la energía bioinfrarroja (la del photón) es que su longitud de onda (4-14 micras) está en sintonía con la energía que emite el cuerpo humano en muchos de sus procesos metabólicos. Partiendo del hecho comprobado de que todo objeto es capaz de emitir energía cuando es estimulado por una fuente luminosa o calorífica, se ha desarrollado también una fibra photón con hilo de cerámica (derivada de aluminio, titanio y platino) que aprovecha el calor del cuerpo humano para activar la emisión de rayos bioinfrarrojos. Se trata de un tejido blanco, de textura similar al fieltro y con unos tres milímetros de espesor, con el que se han fabricado ropas y utensilios de uso cotidiano. Son productos como colchones, edredones, plantillas, camisetas o fajas para el dolor lumbar, que promueven el bienestar y mejoran algunas patologías.