
La joya más especial de todas fue la tiara que adornó su cabello aquel lluvioso 22 de mayo de 2004. Bautizada como 'La Chata' y de inspiración marina, con un impresionante diamante de forma de pera, se trataba de la misma diadema que doña Sofía había lucido en su boda con el Rey, y también de la primera tiara que la princesa Victoria Luisa de Prusia recibía de manos de su padre, el Káiser Guillermo II. - Gtres