

@A.Parrado 20/09/2010

De apellido Ortega, Marta se gana la vida en las competiciones hípicas, su gran pasión desde niña. Tiene 26 años y, a pesar de que sus logros a lomos de un caballo le han llevado a coronar numerosos pódiums nacionales e internacionales, su nombre comienza a sonar con fuerza también en los ámbitos económicos y sociales del país.
La benjamina de Amancio Ortega, dueño y señor del imperio Inditex, se perfila como la perfecta sucesora de su padre que, a la edad de 74 años, se plantea bajar el ritmo de trabajo y llevar una vida sin demasiadas preocupaciones.
Marta tiene novio: el jinete asturiano Sergio Álvarez. Le gusta la moda y no para de viajar. Posee su propio hipódromo en Arteixo (La Coruña) y ya figura en la lista de las veinte herederas más influyentes, según la revista Forbes. Además, el patrimonio familiar es una de las diez fortunas más importantes del mundo.
Una amazona cosmopolita
De pequeña, Marta estudió en los jesuitas. Más tarde viajó hasta Suiza y Londres, donde se formó en el European Business School, mientras trabajaba a tiempo parcial en una de las tiendas de su padre en la capital británica. Sus compañeras de trabajo la definían como una chica más. Pero no lo era.
A su estancia en Londres le sucedieron enriquecedoras experiencias en las sedes de la empresa familiar en China o Barcelona. Y pronto, sin pretenderlo, dio un tímido salto al papel cuché. Se la relacionó con el hijo del presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, jinete de profesión, y con uno de los seis hijos del presidente del Banco Pastor, José María Arias.
Su condición de rica heredera le permite codearse con otras niñas de bien europeas. Con Athina Onassis y Carlota Casiraghi comparte afición por los caballos y fortuna millonaria. De ahí que coincidan en muchas competiciones hípicas y en algunas fiestas de postín, donde el acceso de la prensa es prácticamente imposible. En diversas ocasiones, la millonaria griega ha acudido junto a su esposo, el brasileño Álvaro ‘Doda’ de Miranda, al centro hípico Casas Novas, que Amancio construyó en 1999.
A punto de tomar los mandos
Muchos afirman que su ingreso en el Consejo del imperio Inditex será inminente. Por ello lleva dos años y medio formándose en los diferentes sectores de la empresa. Es vicepresidenta de las sociedades Gartler y Partler y, actualmente, sigue preparándose para tomar las riendas del imperio que un buen día creó su padre. Discreta e inaccesible: no concede entrevistas. Tan sólo tiene ojos para su familia, su novio, los caballos y la empresa familiar que, quizá muy pronto, sea más suya que nunca.
4 .- ¿quienes son los hijos del primer matrimonio de Ortega? ¿esos no heredan, o es que son mas listos y pasan de implicarse en dirigir nada y vivir mejor?
3 .- #2 No es una cuestión de que su padre tenga dinero, la cuestión es que por los caprichos de su hija,su papá lleva muchos años intentando comprar a los jueces de los concursos hípicos para que la ganadora sea su hija.....pero lo que no sabe su papá es que en hípica [ saltos más concretamente]lo más importante es el jinete.
2 .- #1 Pues si su padre tiene el dinero [que lo tiene] y se lo puede permitir, yo no veo el problema.... Mejor que se lo gasté en aficiones que en "drogaina"....
1 .- Leo el artículo y no dejo de sentirme indignado, me explico: Martita Ortega que desde su más tierna infancia desarrolló una gran afición por el mundo del caballo,también desarrolló la misma afición por el engreímiento y la soberbia. Yo he pasado muchas horas de mi vida montando a caballo,muchas horas de picadero entrenando todas las disciplinas ecuestres,sobre todo Doma y Salto,también asistí a concursos donde coincidía con la susodicha, yo al igual que muchos jinetes,nos pagábamos nosotros los concursos,teníamos que hacer malabares para que nos dejaran montar el caballo de otro, pero Martita le decía a Papá que quería ganar y en aquéllos concursos donde no lo hacía lo tachaban de la lista,Papá Ortega se iba a Alemania y a través de Paul Schockemohle,se compraba caballos de 1,2 y hasta 3 millones de euros para que Martita los montase,pero Martita no ganaba un concurso si loca y eso que montaba caballos de Champions,pero no ha sido ni es una buena amazona,cualquier otro jinete con los caballos de Martita hubiera ido a la Olimpiadas. Al final papá la tuvo que construir su propio picadero y sus propias instalaciones [ realmente extraordinarias]para celebrar concursos hípicos.
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