Un año más ha llegado el buen tiempo, y a pesar de las dietas, no hemos conseguido adelgazar lo suficiente. Quizá sí hemos perdido peso, pero no hemos conseguido recuperar un buen tono muscular, ni esculturizar nuestra figura. Es tarde para decidirnos por el gimnasio, pero existen métodos que pueden ayudarnos de forma rápida y segura a modelar nuestro cuerpo.
La electroestimulación es una técnica estética utilizada principalmente para combatir la flacidez, y también se utiliza a nivel deportivo como técnica de entrenamiento complementaria para deportistas que desean mejorar su rendimiento, o como tratamiento de amiotrofias musculares en caso de lesiones.
Dependiendo del tratamiento que se quiera conseguir y del tipo de paciente, se aplican diferentes protocolos. En todos los casos, el funcionamiento es sencillo y los resultados pueden percibirse desde la primera sesión, tanto en hombres como en mujeres. A través de diferentes programas, se llevan a cabo contracciones musculares, produciendo así un efecto de entrenamiento muscular.
“A través de la electroestimulación se puede modelar en poco tiempo el contorno corporal y mejorar considerablemente problemas de flacidez y celulitis”, comenta a
Vanitatis la doctora García Fernández, de la
Clínica Zuiss de Madrid. Está técnica actúa sobre los músculos
cómo si se hiciera ejercicio físico: el estimulador produce contracciones fisiológicas del músculo, de forma que éstos adquieren fuerza, definición y resistencia, al mismo tiempo que se quema la grasa localizada que pueda existir en la zona del tratamiento.
Para favorecer el efecto adelgazante de esta técnica, es recomendable después de cada sesión realizar algo de ejercicio aeróbico para drenar la zona y estimular la perdida de grasa. Los resultados son excelentes si se combinan con otras técnicas como la mesoterapia o carboxiterapia.
También existen tratamientos de electroterapia dirigidos a mejorar problemas vasculares. En especial aquellas personas que pasan mucho tiempo de pié, o sentados, suelen sufrir problemas circulatorios que afectan sobretodo a las piernas, produciendo un estancamiento de la sangre, hinchazón, dilatación de venas superficiales, varices y edemas. En este sentido, las corrientes de baja frecuencia ayudan considerablemente a mejorar la circulación, y es un buen complemento a otros tratamientos de medicina estética como por ejemplo, la esclerosis de varices.
El precio del tratamiento depende de la zona que queramos tratar y de la duración de la sesión, pero en cualquier caso se trata de una técnica muy económica.
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